Las habilidades que buscan las empresas están cambiando al ritmo de la inteligencia artificial, la automatización y las nuevas formas de trabajar. Sin embargo, la capacidad técnica ya no es suficiente: las organizaciones también necesitan personas que sepan comunicarse, aprender, colaborar y adaptarse.
Para Priscila, tutora académica de Onmex, una educación que se adapta a tu realidad debe ayudar a desarrollar esas capacidades mientras acompaña las circunstancias personales de cada estudiante. Su experiencia muestra por qué la curiosidad, la empatía y la comunicación pueden transformar tanto el aprendizaje como el futuro profesional.
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Toggle¿Qué habilidades buscarán las empresas en los próximos años?
Las habilidades laborales son el conjunto de conocimientos, capacidades y actitudes que permiten resolver tareas, trabajar con otras personas y responder a los desafíos de un puesto.
Algunas son técnicas, como analizar datos, utilizar inteligencia artificial o administrar plataformas digitales. Otras son habilidades blandas, como comunicar ideas, resolver problemas, colaborar y aprender de manera continua. Lejos de competir, ambos grupos se complementan.
El Reporte Futuro del Empleo 2025 del IMCO, elaborado a partir del informe del Foro Económico Mundial, advierte que el mercado laboral atravesará una transformación significativa hacia 2030. Entre las capacidades que ganarán relevancia se encuentran el pensamiento analítico, la resiliencia, la flexibilidad, el liderazgo, la creatividad y la alfabetización tecnológica.
Esto significa que aprender a utilizar una herramienta es importante, pero también lo es saber hacer preguntas, interpretar información, escuchar otras perspectivas y encontrar soluciones nuevas.
Curiosidad: la habilidad que activa todas las demás
La curiosidad permite investigar, formular preguntas y comprender un problema antes de intentar resolverlo. En un mercado donde las herramientas y los conocimientos se actualizan constantemente, esta capacidad se vuelve indispensable.
Priscila lo explica desde su experiencia como tutora:
“Desbloquear la curiosidad creo que es lo más importante para cualquier docente. Si tú logras que el estudiante desbloquee la curiosidad por tu materia, va a ser preguntón, va a querer interactuar”.
Esa curiosidad no queda únicamente dentro del aula. En el trabajo, impulsa a explorar alternativas, buscar información, comprender mejor las necesidades de un cliente y aprender nuevas herramientas sin esperar a que alguien indique cada paso.
Una persona curiosa no se limita a repetir procesos. Pregunta por qué se hacen de determinada manera y cómo podrían mejorar. Esa actitud puede convertirse en una ventaja para innovar y adaptarse a puestos que todavía están evolucionando.
Comunicación efectiva: mucho más que saber expresarse
La comunicación efectiva consiste en transmitir ideas con claridad, escuchar de manera activa y adaptar el mensaje según la persona y la situación. También implica animarse a plantear dudas, solicitar ayuda y dar retroalimentación de forma respetuosa.
En los espacios educativos, algunas personas pueden sentir inseguridad al participar. Por eso, el acompañamiento cumple un papel decisivo. Como señala Priscila:
“Si tienes buena conexión con el grupo, logras desbloquear también ciertas personalidades que son introvertidas y a las que les cuesta trabajo preguntar”.
Generar confianza permite que cada estudiante encuentre su voz. Esa experiencia después se traslada a reuniones de trabajo, entrevistas, presentaciones, negociaciones y proyectos colaborativos.
La comunicación tampoco depende solamente de aplicar una técnica. Requiere práctica y autoconocimiento:
“La realidad es que no toda la comunicación depende de ti. Lo que tienes que hacer es trabajar tu comunicación efectiva contigo mismo”.
Aprender a identificar lo que sentimos, ordenar una idea y expresarla de manera adecuada puede ayudarnos a gestionar conversaciones difíciles y construir mejores relaciones profesionales.
Empatía y conexión: claves para trabajar con otras personas
La empatía es la capacidad de comprender las necesidades, emociones y perspectivas de quienes nos rodean. No significa estar de acuerdo con todo, sino reconocer que cada persona interpreta una situación desde una experiencia diferente.
Priscila descubrió el impacto de esta habilidad en distintos ámbitos de su trayectoria:
“Cuando yo empecé a conectar con mis pacientes en Cruz Roja o con mis entrevistados en periodismo a través del lado más emocional o empático, el desarrollo en ambas materias era mucho mejor que si no lo hacía”.
En el mercado laboral, esta capacidad ayuda a comprender a clientes, colaborar con equipos diversos y ejercer un liderazgo más humano. También permite detectar necesidades que no siempre se expresan directamente y crear soluciones con mayor impacto.
¿Cómo se conectan estas habilidades con el empleo?
| Habilidad | ¿Cómo se demuestra al estudiar? | ¿Cómo se aplica en el trabajo? |
| Curiosidad | Hacer preguntas, investigar y profundizar contenidos | Identificar oportunidades y aprender nuevas herramientas |
| Comunicación efectiva | Expresar dudas y presentar ideas con claridad | Participar en reuniones, negociar y brindar retroalimentación |
| Empatía | Escuchar y respetar diferentes perspectivas | Comprender a clientes y colaborar con equipos diversos |
| Adaptabilidad | Ajustarse a nuevas dinámicas y tecnologías | Responder a cambios de procesos, funciones o contextos |
| Pensamiento crítico | Analizar fuentes y fundamentar decisiones | Evaluar información y resolver problemas complejos |
| Aprendizaje continuo | Incorporar la retroalimentación para avanzar | Actualizar conocimientos frente a los cambios del sector |
Estas capacidades atraviesan prácticamente todas las profesiones. Pueden marcar la diferencia en áreas tan distintas como tecnología, administración, marketing, pedagogía, contabilidad o recursos humanos.
Educación que se adapta a tu realidad: acompañar también es formar
Desarrollar habilidades exige algo más que acceder a contenidos. También requiere un entorno donde sea posible preguntar, equivocarse, recibir orientación y volver a intentarlo.
Para Priscila, tutora académica, educación que se adapta a tu realidad significa reconocer que cada estudiante aprende de una manera distinta. Algunas personas necesitan reforzar conceptos; otras requieren apoyo para organizar su tiempo o confianza para participar.
Por eso, en Onmex la experiencia incluye tutores durante la cursada, clases en vivo y grabadas e instancias de repaso. Este acompañamiento busca que las dudas no se conviertan en obstáculos y que cada estudiante pueda sostener su avance junto con sus responsabilidades personales y laborales.
Priscila resume el papel de quien acompaña el aprendizaje de esta manera:
“El especialista tendría que desbloquearlos para ayudarles en el proceso de aprendizaje, para que no se queden con una duda por pena”.
Esta mirada se complementa con una institución atenta a los cambios sociales y tecnológicos. Después de dos años colaborando con Onmex, Priscila destaca “el interés que tienen realmente por la actualización frente al mundo pedagógico” y la conciencia sobre “esa adaptabilidad que tiene que tener a nivel cultural y a nivel tecnológico”.
La formación conserva su valor cuando puede evolucionar junto con la realidad. Por eso, conocer cómo funciona Onmex Universidad y revisar la validez oficial, el plan de estudios, el acompañamiento y la relación de cada carrera con el mercado son pasos centrales antes de elegir dónde estudiar.
¿Cómo desarrollar desde hoy las habilidades que buscan las empresas?
No es necesario esperar al primer empleo para comenzar. Estas recomendaciones pueden ayudarte a entrenarlas durante tu formación:
- Formula una pregunta nueva en cada clase. No tiene que ser compleja. Preguntar te ayuda a conectar conceptos y superar el temor a participar.
- Explica lo aprendido con tus propias palabras. Si puedes comunicar un tema de manera sencilla, probablemente lo comprendas con mayor profundidad.
- Participa en proyectos colaborativos. Aprende a organizar tareas, escuchar propuestas y construir acuerdos con otras personas.
- Solicita retroalimentación específica. En lugar de preguntar si algo “está bien”, consulta qué podrías mejorar y qué deberías conservar.
- Practica con situaciones reales. Aplica los conocimientos a un caso, problema o proyecto relacionado con la industria.
- Incorpora herramientas digitales con criterio. No se trata solo de utilizarlas, sino de entender cuándo aportan valor y revisar los resultados que producen.
- Registra tus avances. Anota proyectos, habilidades adquiridas y situaciones que hayas resuelto. Este ejercicio también te ayudará a fortalecer tu currículum y prepararte para entrevistas.
Elegir una formación conectada con el futuro
El mercado laboral seguirá cambiando y aparecerán nuevas herramientas, funciones y oportunidades. En este escenario, la mejor preparación no consiste en memorizar respuestas, sino en desarrollar la capacidad de aprender, comunicar, colaborar y adaptarse.
La experiencia de Priscila como tutora académica demuestra que una educación que se adapta a tu realidad puede despertar la curiosidad y brindar la confianza necesaria para avanzar. Cuando el acompañamiento se combina con contenidos actualizados y una formación vinculada con las necesidades de las empresas, estudiar se convierte en una experiencia con aplicación real.
Hoy formarte no solo implica adquirir conocimientos. También significa desarrollar habilidades que te permitan crecer profesionalmente en un entorno cambiante. Elegir una carrera con validez oficial ante la SEP, acompañamiento durante la cursada y conexión con el mercado laboral puede marcar una diferencia concreta en tu futuro.


